Owen Lamont es probablemente el académico más influyente sobre flujos retail vs institucional de las últimas dos décadas. Su paper de 2008 con Andrea Frazzini en el Journal of Financial Economics ("Dumb money: Mutual fund flows and the cross-section of stock returns") es referencia obligada en cualquier curso de finanzas conductuales: documentó con datos que los flujos retail en fondos mutuos predicen rentabilidades negativas cross-section, es decir, el dinero del público pequeño tiende a entrar en lo malo y salir de lo bueno. Por eso, cuando Lamont escribe un texto titulado "Dumb money triumphant" en su columna mensual Owenomics de Acadian Asset Management (octubre 2025), conviene leerlo con atención.
La tesis del paper es directa: los retail investors están batiendo al broad market y a los short sellers profesionales por márgenes que solo se observan en episodios especulativos previos a correcciones serias. Es decir, el "dumb alpha" —el exceso de retorno que los inversores menos sofisticados extraen en agregado— está fuertemente positivo, algo históricamente correlacionado con tops cíclicos. Lamont no proclama burbuja; explícitamente dice que duda que estemos en una. Pero sí dice que las condiciones son "inusuales" y que conviene preocuparse.
La evidencia: cuatro líneas, una conclusión
El paper se construye alrededor de un único gráfico con cuatro líneas que cuenta toda la historia.

Lo que muestra el gráfico es contundente. En los últimos 12 meses (Nov 2024 - Oct 2025), un ETF que replica las top 50 holdings de los clientes de SoFi (broker primary US retail) ha rentado un +47%, y el ETF coreano que replica las top 25 US stocks tenidas por retail koreanos ha rentado +57% en USD. El broad market (Vanguard Total Stock Market, VTI) ha rentado +17%. Es decir, los retail han sacado entre 30 y 40 puntos porcentuales de excess return sobre el mercado en un año.
El otro elemento revelador es la línea oscura, que representa la cesta de "Most Shorted" de Goldman Sachs — las acciones que más están vendiendo en corto los hedge funds y otros profesionales. Esta cesta sufrió un drawdown de -25% entre febrero y abril 2025 (cuando los shorts presumiblemente acertaban con su tesis bajista), y luego ha rentado +45% desde abril hasta octubre. Es decir, las acciones que los profesionales identificaron como "shortables" han tenido un rally explosivo, infligiendo dolor significativo a los hedge funds que mantuvieron posiciones cortas.
Esta configuración —retail outperformando broad market por márgenes históricamente extremos, short sellers profesionales perdiendo dinero— no es típica. Lamont la sitúa al lado de dos precedentes: 1999 (peak dot-com) y 2021 (peak meme stock / SPAC), ambos seguidos por correcciones significativas en los siguientes 12-24 meses.
El patrón histórico: tres camareros
La parte más elegante del paper de Lamont es cómo conecta tres episodios separados por un siglo a través de la misma figura literaria: el camarero que se enriquece especulando. Las referencias son textuales del NYT, Forbes y WSJ respectivamente.
Del New York Times Magazine, 24 de marzo de 1929: "Dos camareros veteranos, que han dedicado muchos años de su vida al servicio en el Bankers Club, se han retirado recientemente con beneficios acumulados en el mercado siguiendo consejos que les dieron libremente los hombres a quienes solían servir el almuerzo. Uno de ellos compró un modesto restaurante en Staten Island, pagándolo en efectivo con sus profits del mercado. El otro compró una granja en Long Island y está planeando un buen jardín para esta primavera". Siete meses después, el Black Tuesday de octubre 1929 daba paso al colapso bursátil que iniciaría la Gran Depresión.
De Forbes, 25 de enero de 1999: "Un ex camarero de 25 años de Queens, NY, tiene un Pro-Star 300-megahertz Pentium laptop conectado a E-Trade vía AOL. Con esas herramientas, operando con stocks como Navarre y Netscape, convirtió $1.100 en $100.000 en dos meses. 'Antes invertía a largo plazo y descubrí que no era inteligente. Ahora mi objetivo es un retorno del 1.000% para el año 2000', dice". Catorce meses después, el peak del S&P 500 (marzo 2000) iniciaba el crash dot-com que reduciría el Nasdaq en un 78% durante los siguientes 30 meses.
Y del Wall Street Journal, 10 de octubre de 2025: "Empezó poniendo casi cada dólar de su nómina como camarero del Cheesecake Factory en sus inversiones. Siguió influencers en X y YouTube que postean frecuentemente sus elecciones de stocks. En 2023, compró cientos de acciones de la empresa de data analytics Palantir. Al año siguiente, una ola de entusiasmo entre inversores individuales propulsó el meteórico ascenso de la acción. El precio ha subido aproximadamente 900% en los últimos dos años. Gestionar su cuenta de inversión de siete cifras es su pasión principal".
Tres camareros, tres siglos diferentes, una misma estructura narrativa: el outsider que se hace rico con tools financieras que el resto del público "serio" considera demasiado especulativas. El primer camarero del Bankers Club tuvo el buen sentido de convertir sus beneficios en activos reales (un restaurante y una granja) antes del crash. El segundo, presumiblemente, perdió la mayoría de su capital en 2000-2002. El tercero... aún estamos por ver.
¿Qué dice realmente este patrón sobre el mercado actual?
Hay que ser cuidadoso con la inferencia. Estas anécdotas son sugerentes, no demostrativas. Como Lamont reconoce, "siempre es posible encontrar ganadores en el stock market, igual que es posible encontrar ganadores en el casino". El patrón estadístico que importa es el del Figure 1: retail batiendo al broad market por márgenes que solo se han visto en otros dos episodios del último cuarto de siglo (1999 y 2021).
Tres consideraciones técnicas para BISSAN.
Primera: la cesta "Most Shorted" de Goldman Sachs reaccionando con +45% en seis meses (desde abril 2025) sugiere que un porcentaje significativo de los retornos del mercado están viniendo de un "short squeeze" colectivo —forced buying de los hedge funds que tienen que cubrir posiciones cortas. Esto eleva temporalmente los precios de los nombres más vulnerables (high beta, low quality, alto short interest) por encima de lo que justifican fundamentales. Es exactamente la dinámica de enero 2021 (GameStop, AMC, Bed Bath & Beyond).
Segunda: el mercado actual está significativamente más concentrado que en 1999. Las top 10 acciones USA pesan ~25% del global equity market (vs ~15% en 2000). Eso significa que si la fase especulativa se rompe, el daño potencial al MSCI World ponderado por capitalización es mayor que el del crash dot-com a su MSCI World equivalente.
Tercera: hay una diferencia material entre los tres episodios. En 1929 y 1999, las dominantes (US Steel, Cisco) tenían valoraciones absurdas con fundamentales débiles o promesas no cumplidas. En 2025, las dominantes (Apple, Microsoft, Nvidia) tienen valoraciones altas pero fundamentales reales (margins, cash flow, ROE 21%+). Eso no exonera al mercado del riesgo de corrección — los múltiplos pueden comprimirse sin que las empresas quiebren — pero sí sugiere que el downside, si materializa, podría ser menos profundo que el del Nasdaq 2000.
La pregunta operativa: ¿salir del mercado?
Lamont cierra el paper con su característica ironía académica: "¿Es momento de salir del mercado bursátil? No lo sé, pero quizás convendría pasarte por tu Cheesecake Factory local y preguntar". Es una broma —pero la broma esconde el reconocimiento implícito de que las señales sentiment son útiles, no determinísticas, y que el timing exacto de un top cíclico es imposible.
Para clientes BISSAN, las implicaciones que extraemos son las que ya hemos discutido en piezas anteriores (incluido el paper de Oppenheimer sobre bubble watch publicado pocos días antes que este): mantener exposición al equity USA pero sin sobreponderación táctica, diversificar geográficamente hacia Europa/Japón con valoraciones más razonables, infraponderar el S&P 500 ponderado por capitalización (que tiene el riesgo concentrado en las dominantes) y favorecer enfoques equiponderados o value-tilt. Y dejar margen de liquidez para aprovechar correcciones cuando vengan.
La pieza de Lamont es corta pero certera. Su mensaje principal —que el "dumb money" está ganando, y eso suele ser señal de condiciones de mercado inusuales— merece tomarse en serio. No predice cuándo, no predice cuánto. Solo dice: mantén los ojos abiertos. Y quizás, sí, pasarte por el Cheesecake Factory local no sea mala idea.
Una nota adicional sobre la metodología. Acadian Asset Management es una firma quantitativa con una larga historia de research académico aplicado (cumplió 30 años de operaciones en 2024 y maneja más de $100 billion en activos). Lamont aporta a esa franquicia el background académico de NYU Stern y Yale, donde fue profesor antes de incorporarse a la industria. La serie "Owenomics" es donde explora ideas que están a medio camino entre la academia y la práctica, y suele combinar referencias literarias (Lefèvre 1923, Shiller, Forbes histórico, NYT histórico) con datos contemporáneos sin pretender ser ni un research paper formal ni una nota de mercado táctica. Su estilo es deliberadamente ensayístico — y por eso resulta más útil que muchas notas técnicas que pretenden ser predictivas. Cuando Owen Lamont saca su carpeta literaria y empieza a citar al narrador de la Cheesecake Factory, conviene escuchar. La historia rima — pero no se repite exactamente. Lo que viene puede ser corrección suave, drawdown moderado, o algo más profundo. Construir cartera asumiendo prudencia es lo razonable cuando las señales sentiment convergen.
