Cada abril, BCG publica el informe más leído del sector — su Global Asset Management Report. La edición de 2026 cumple 24 ediciones, y nunca había sido tan poco optimista respecto al modelo de negocio tradicional. El subtítulo lo dice todo: "An Imperative for Growth". Traducido: a las gestoras ya no les basta con que suban los mercados.
El dato que abre el informe — y lo cambia todo
El sector cerró 2025 con $147 billones en activos bajo gestión, un crecimiento del 11 % interanual. Suena saludable. La trampa está en el siguiente dato: más del 80 % de ese crecimiento vino de la apreciación de los mercados, no de captación neta de flujos. Las gestoras, en su mayoría, no están captando clientes nuevos — están viendo cómo los mercados engordan los activos que ya tenían.
Figura 1. Portada del informe: BCG Global Asset Management Report 2026 (24ª edición), titulado "An Imperative for Growth", abril de 2026. Fuente: Boston Consulting Group.
Esto no es nuevo, pero el porcentaje sí: en 2010 el split era 60/40. En 2025 es 80/20. Cuanto más alto el ratio, más vulnerable es el sector a una corrección — porque cuando los mercados se giren, el 80 % del crecimiento se evapora, y solo queda el 20 % de flujos netos, que para muchas casas es directamente negativo.
Figura 2. La descomposición del +8 % de revenue growth interanual: el mercado aporta nueve puntos, los flujos netos solo dos, y las presiones de mix y fee restan tres. Sin viento de cola del mercado, el sector entra en territorio plano. Fuente: BCG EXPAND Global Asset Management Market Sizing 2026.
Para BISSAN como agente vinculado, este dato importa: nuestro modelo no depende de captar AuM para crecer en márgenes, sino de añadir valor por cliente. Es estructuralmente más resiliente.
La economía del sector — márgenes estancados, costes crecientes
BCG describe el dilema central con una frase elegante: "los activos casi se han triplicado desde 2010 y los márgenes apenas se han movido". El margen neto medio del sector lleva 15 años entre el 28 % y el 31 %. Es un sector que cobra cada vez menos en porcentaje, gestiona más volumen, e invierte cada vez más en tecnología — los tres ingredientes para una commoditización lenta.
Las cifras detrás:
- Fees institucionales: −3 % anual durante toda la década pasada.
- Pasivos y ETFs dominan los flujos netos, y los ETFs activos entran con fees por debajo de los vehículos a los que sustituyen.
- Tecnología: del 5 % al 15 % de la base de costes según una gestora pase de $50 B a $1 T de AuM.
El resultado es apalancamiento operativo negativo: los costes crecen al 5,4 % anual, los ingresos al 5,1 %. Pequeño número, gran consecuencia compuesta.
Las cuatro mareas estructurales (la parte importante del informe)
BCG identifica cuatro fuerzas que están redibujando dónde están los flujos. Son las que merecen el subrayado:
1. La transferencia generacional ($124 billones en EE.UU.)
Es la cifra que más se ha citado del informe, y con razón. $124 billones se trasvasarán entre generaciones en EE.UU. hasta 2048. El receptor es digital-native: empieza a invertir antes (el 30 % de la Gen Z empieza en su veintena, frente al 6 % de los Boomers), exige experiencias digitales integradas, y consulta TikTok, YouTube y comparadores antes que a su asesor de toda la vida.
La consecuencia para la industria es brutal: el cliente final está cambiando de canal. Los neobrokers europeos superaron los €150 B en activos en 2023. El retail americano representa ya el 20-25 % del volumen diario de equity. Y las gestoras tradicionales — con su distribución basada en relaciones con grandes bancos privados — apenas tienen presencia donde se está formando la próxima generación de inversores.
Nuestra lectura: la ventaja competitiva va a desplazarse hacia las casas que entiendan plataformas, no productos. Las que sigan vendiendo fondos por sí mismos perderán shelf space. Para BISSAN, es la confirmación de que el modelo "asesor independiente + research propio" tiene mucho recorrido — porque el cliente quiere a alguien que le explique, no que le venda.
2. La transformación del sistema de pensiones
La pensión pública europea está en problemas. BCG lo ilustra con un dato demoledor: EE.UU. tiene activos pensionales del 153 % del PIB. Europa Continental, el 33 %. Alemania, Italia y España están en porcentajes de dos dígitos bajos. Y mientras tanto, el "old-age dependency ratio" europeo se duplica en 25 años.
Figura 3. La fotografía de pensiones europea: España tiene un asset/GDP del 11 %, Italia del 12 %, Alemania del 6 %. Países Bajos (151 %) y Suiza (167 %) son la otra cara. La dependencia europea se va a duplicar entre 2000 y 2050. Fuente: BCG analysis con datos UN y OECD.
El caso de Países Bajos es el bellwether: la Future Pensions Act obliga al sistema más grande de la UE (€1,8 billones) a migrar de defined benefit a defined contribution antes de 2028. Es el mayor reset de pensiones en la historia de Europa.
¿Qué significa esto para gestoras? Que el siguiente trillón europeo de pensiones se va a privatizar, y el ganador serán las casas que tengan productos income solutions y advice integration listos. Para España específicamente, donde el sistema sigue siendo PAYG, la transición llegará — más tarde, más caóticamente — pero llegará.
3. El cambio de confianza geográfica
Aquí está el matiz más interesante del informe, y el menos comentado. BCG cita una encuesta de Natixis: el 63 % de los inversores globales cree que la politización de las instituciones americanas debilita el caso de inversión en EE.UU.. Casi la mitad planea aumentar diversificación geográfica. Los destinos previstos: Europa (46 %), Asia-Pacífico (44 %), Asia Emergente (42 %). Solo el 25 % planea aumentar exposición a EE.UU.
El detalle clave: las asignaciones reales aún no reflejan la intención declarada. Los inversores dicen que van a diversificar; en la práctica, los flujos siguen yendo a EE.UU. Esta brecha entre sentiment y allocation es exactamente el tipo de fricción que precede a rotaciones importantes.
Nuestra lectura: el momento de hacer rebalanceo geográfico es antes de que los flujos lo confirmen, no después. Para 2026, sobrepondrar Europa y EM selectivos frente al S&P es una apuesta consensuada en intención, no en cartera.
4. IA como cambio de base competitiva
BCG es agresivo en su estimación: las gestoras pueden lograr reducciones de costes del 25-35 % en 3-5 años, multiplicar la cobertura de research por 2-5×, y atender 3-5× más clientes por gestor de relación. Si la mitad de eso ocurre, el sector se redibuja.
Figura 4. La fotografía competitiva incómoda: la curva se divide en tres bandas — "AI Stagnating" (0-25), "AI Emerging" (25-50) y "AI Leaders" (50-100). Los asset managers caen en "AI Emerging", con un score en torno a 45/100, por debajo de Software y Telecommunications (~50-55) y de Banking. Public sector, insurance y real estate cierran la tabla. Fuente: BCG Build for the Future 2026 Global Study, n≈1.250.
Figura 5. El modelo operativo completo redibujado por IA: cada área funcional con casos de uso concretos y porcentaje de capacidad liberada. El rango va del 40 % al 60 %: Investment operations encabeza (hasta 60 %), seguido de Marketing (hasta 55 %), mientras Sales y Trading se quedan en el 40 %. El efecto compuesto se da en la transformación del back office. Fuente: BCG analysis.
El argumento principal del informe es que no basta con "añadir IA" a la pila tecnológica existente. La mayoría de gestoras llevan diez años apilando sistemas. La IA bien implementada requiere rediseñar el modelo operativo entero — datos unificados, talento AI-fluent, gobernanza nueva. Las que se queden en "pilotos incrementales" perderán terreno frente a los AI-native operators.
Aquí discrepamos parcialmente con BCG. La estimación de ahorro nos parece optimista a corto plazo, conservadora a largo. A 3 años, dudamos que muchas casas saquen un 25 % de ahorro real (los pilotos son siempre más baratos que la implementación). A 10 años, el upside puede ser mayor: research, compliance, KYC, reporting — todo se automatiza.
El subplot que merece atención: tokenización
BCG dedica unas páginas a la tokenización que vale la pena leer en frío. Los datos:
- Tokenized US Treasuries alcanzaron $13,6 B en abril 2026 (+170 % YoY).
- Stablecoins superan ya los $300 B en capitalización. Un único emisor tiene $120 B en Treasuries como colateral.
- Tokenized RWAs (excluyendo stablecoins y repos) están por debajo de $25 B, pero BCG proyecta $14 billones en 2030 y $55 billones en 2035.
Figura 6. La proyección agresiva de BCG para la tokenización de activos reales: la serie arranca en $0,02 T (2025) y $0,6 T (2026) y escala hasta $55,3 T en 2035. El mix lo dominan deuda titulizada, deuda corporativa/gubernamental, tokenized commodities, money market y tokenized alternatives. Si la curva se cumple a medias, es la mayor innovación de producto desde el ETF. Fuente: BCG analysis.
La proyección de $55 T para 2035 es agresiva — para ponerlo en perspectiva, eso sería un tercio del AuM global actual. No vamos a poner la mano en el fuego por la cifra exacta. Sí creemos que el wrapper tokenizado puede ser el siguiente ETF: una innovación que cambia la economía de los productos durante 20 años. El primer mover institucional ya está aquí: una gestora norteamericana (no la nombran, pero es BlackRock) tiene un fondo de liquidez tokenizado que cobra tres veces más que un MMF tradicional y ha escalado rápido.
Lo que el informe omite
Como siempre con BCG, el ángulo del cliente final está poco desarrollado. El informe es lectura obligatoria para CEOs de gestoras grandes. Para asesores independientes — para nosotros — es útil pero parcial. Tres cosas que echamos en falta:
- El rol del cliente HNW español/europeo, donde el modelo de banca privada tradicional sigue funcionando bien y la disrupción digital es más lenta.
- El impacto de la regulación europea (DORA, MiFID III, retail investment strategy) que va a cambiar la economía del advisory en los próximos 24 meses.
- La cuestión del valor del asesoramiento humano en un mundo de IA. BCG asume que la IA sustituye al gestor de relación. Nosotros creemos que sustituye al operador — los flujos hacia gestores genuinamente buenos pueden incluso aumentar.
El veredicto
El informe de BCG es la radiografía más completa que vas a leer este año del sector. Los cuatro grandes vectores — generacional, pensiones, geográfico, IA — son los que cualquier participante serio debería tener en su modelo. Las estimaciones cuantitativas (especialmente las de IA y tokenización) las tomamos con pinzas. La dirección direccional, no.
Para los inversores de BISSAN, la conclusión más útil del informe no está escrita pero se deduce: la ventaja competitiva del próximo ciclo no va a estar en el producto, sino en el modelo de relación con el cliente. Y eso, modestia aparte, lo llevamos haciendo 15 años.
