J.P. Morgan Asset Management publica anualmente sus Long-Term Capital Market Assumptions (LTCMA), uno de los documentos de research más respetados de la industria para construir asset allocations estratégicas a 10-15 años vista. La edición 2026, que llega a su 30ª publicación consecutiva con datos al 30 de septiembre 2025, condensa el trabajo de más de 70 portfolio managers, research analysts y strategists que cubren 200+ asset classes a nivel global. George Gatch (CEO JPM Asset Management) y David Frame (CEO JPM Private Bank) firman el foreword con un mensaje moderadamente optimista: returns sólidos pero menos generosos que los del último decenio, con énfasis renovado en activos reales, alternativos y gestión cuidadosa de la duración.

Hemos seleccionado los cinco bloques que más material aportan para discutir asset allocation BISSAN: macro assumptions, factores estructurales de la inflación, públicos forecasts, privados forecasts y la pieza específica sobre oro y private equity. Las conclusiones son útiles para ajustar carteras estratégicas en este ciclo.

Macro: crecimiento estable, inflación ligeramente más alta

El núcleo del LTCMA arranca con las macro assumptions, que actúan como anchor del resto del modelo. Las cifras 2026 vs 2025 muestran un cuadro estable con ligera presión inflacionaria.

Macroeconomic assumptions 2026 LTCMA: Real GDP DM 1,7% (sin cambio), Inflation DM 2,3% (+0,1pp). US 1,8% GDP / 2,5% inflación, Eurozona 1,5% / 2,0%, Japón 0,9% / 1,7%. EM 3,7% GDP / 3,0% inflación. Global 2,5% GDP / 2,6% inflación.

Las cifras DM (1,7% Real GDP, 2,3% inflación esperada) son coherentes con un escenario "Goldilocks" donde el crecimiento sigue suficientemente alto para evitar recesión pero no tanto como para presionar inflación al alza significativamente. Lo más interesante es la pequeña revisión al alza de la inflación esperada para DM (+0,1pp) y la revisión a la baja de la inflación esperada para EM (-0,2pp), lo cual refleja un mundo donde la "globalización deflacionaria" de la era 1990-2020 ya no actúa como ancla. Aranceles, tensiones geopolíticas, y políticas migratorias restrictivas en USA y Europa actúan como factores estructurales de mayor inflación local.

Para USA específicamente, JPM espera 1,8% Real GDP y 2,5% inflación durante los próximos 10-15 años. Esa proyección de inflación es 50bp por encima del target oficial del Fed (2%) y refleja la visión de que el banco central tolerará niveles ligeramente por encima de target para no comprometer crecimiento. Si se cumple, es una buena noticia para los activos reales (real estate, commodities, oro) y para empresas con poder de pricing; mala noticia para bonos de larga duración con cupón fijo.

Inflación: factores estructurales detrás de la cifra base

JPM dedica una sección entera al análisis de los factores que están afectando la inflación a largo plazo. La figura 2 muestra de forma matricial qué países tienen presiones inflacionistas estructurales en cada uno de los siete drivers identificados.

Tightening immigration policies appear set to pull U.S. labor force growth toward zero (panel superior). Global forces impacting inflation por país (panel inferior): Fiscal policy, Inflation expectations, The green energy transition, Global trade dynamics, Information technology and AI, Commodity prices, Worker bargaining power, Exchange rate effects, Country-specific forces. USA: +/+, India: +/+, Brasil: ++/++, Turquía: ++/++ entre los más expuestos.

El panel superior es revelador: USA estaba sosteniendo crecimiento de población a través de inmigración neta (>1% anual contribución al population growth durante 2020-2024), pero las políticas restrictivas pueden llevar esta cifra a cero o negativa para 2025-2027. Es decir, la fuerza laboral USA podría dejar de crecer estructuralmente, lo cual presiona salarios al alza y comprime margins corporativos en sectores intensivos en mano de obra.

El panel inferior compara los siete drivers de inflación por país. USA muestra presión positiva en fiscal policy, expectativas inflacionarias, dinámica de comercio global (proteccionismo), commodities y exchange rate. Eurozona aparece más equilibrada. Japón con presión bajista en commodity prices pero al alza en bargaining power post-reforma laboral. EM como Brasil, India y Turkey con presiones múltiples al alza.

La conclusión que extraemos para BISSAN: la inflación esperada del modelo (2,3% DM, 2,6% Global) es probablemente una cifra mediana razonable, pero la distribución de outcomes es asimétrica al alza. Cobertura de inflación (TIPS, real estate, equity de calidad, oro) es una sobre-asignación táctica razonable.

Renta fija: el bono vuelve a tener rol

Uno de los cambios más positivos del LTCMA 2026 vs ediciones anteriores es el upgrade de los retornos esperados de bonos gobierno.

Public asset return forecasts 2026 vs 2025 LTCMA: US cash 3,1% (sin cambio), 10-year US gov bonds 4,6% (+0,4pp), US investment grade credit 5,2% (+0,2pp), US high yield 6,1% (sin cambio), US large cap equities 6,7% (sin cambio), Global equities 7,0% (-0,1pp). Building block methodology (panel inferior): equity returns descompuestos en revenue growth + margins + net dilution + valuations + dividend yield.

El bono americano a 10 años pasa de 4,2% expected return en LTCMA 2025 a 4,6% en LTCMA 2026 (+40bp). Es la mayor revisión positiva del set completo. La razón es simple: los yields actuales de partida son altos. Con un 10y yield around 4,2-4,5%, capitalizado sin defaults, el retorno nominal esperado es ese yield más algún re-pricing menor. Eso convierte al bono americano en una herramienta de carry creíble por primera vez en una década.

US investment grade credit (5,2%) y high yield (6,1%) siguen ofreciendo prima sobre government. Las US large cap equities en 6,7% se mantienen sin cambio — JPM no se siente cómoda subiendo expectativas equity dadas las valoraciones de partida. Global equities a 7,0% sigue mostrando una pequeña prima por diversificación geográfica.

El panel inferior muestra la metodología building block que JPM usa para descomponer equity returns en sus drivers fundamentales: revenue growth + margin change + net dilution (buybacks vs issuance) + valuation change + dividend yield. Esta descomposición es crucial: cuando los retornos esperados son 6,7%, ¿de dónde vienen? Aproximadamente 2% de dividend yield, 4-4,5% de earnings growth orgánico y 0-0,5% de valuation drag. No hay multiple expansion en el modelo. Cualquier sorpresa al alza tendría que venir de margin expansion o revenue growth superior.

Para BISSAN, este cuadro confirma que la rotación táctica que llevamos discutiendo —reducir overweight US equity, subir duración en bonos US, mantener IG credit como sustituto de equity para risk budget— está alineada con el modelo más respetado de la industria. JPM no es bearish; es realista.

Activos privados: la prima de iliquidez persiste

JPM siempre ha sido constructiva con los alternativos, y el LTCMA 2026 mantiene esa visión.

Private market and alternative asset assumptions 2026 vs 2025. Real assets: Private real estate USD 8,2% (+0,1pp), Value-added 10,1%, European core 6,9%, Asia-Pacific core 8,4%. Financial alternatives: Private Equity USD cap-weighted 10,2%, small-cap PE 10,1%, mid-cap PE 9,9%, large/mega-cap PE 10,2%. Venture capital 8,5%. Private credit direct lending 7,7%. Hedge Funds: Equity LS 5,5%, Event-driven 5,2%, Macro 4,1%, Diversified 5,3%.

Private equity USD cap-weighted: 10,2% expected return forward 10-15 años, vs 6,7% del S&P 500 listed. La prima neta (descontando fees y illiquidity premium) es de aproximadamente 3,5pp anualizado. Es una cifra realista — históricamente la prima neta de PE sobre listed ha sido 2-5pp, con dispersión amplia por vintage y manager.

Private real estate también mantiene retornos razonables (8,2% USD, 6,9% European core, 8,4% Asia-Pacific core). La prima sobre bonos investment grade es de 3pp, justificada por iliquidez y exposición a flujos de caja reales (inflation-linked).

Private credit direct lending: 7,7%, prima de 3-3,5pp sobre IG corporate. Es un sector que ha crecido enormemente la última década y JPM proyecta que sigue siendo atractivo en términos de risk-adjusted return, aunque el spread se ha comprimido respecto a cifras de 2018-2021.

Hedge funds, en cambio, ofrecen retornos más modestos: Equity Long-Short 5,5%, Event-Driven 5,2%, Macro 4,1%, Diversified 5,3%. La conclusión implícita es que los hedge funds clásicos no compiten directamente con private equity o real assets en retornos brutos; su valor es la descorrelación y la capacidad de generar alpha en mercados tensos. Para una cartera diversificada BISSAN, un sleeve de 5-10% en hedge funds Diversified o Macro tiene sentido como protección contra escenarios de mercado adverso, no como motor de retorno.

Oro y private equity: dos casos especiales

La sección final del paper que destacamos cubre dos historias específicas. Primera: el oro como reserva estructural; segunda: el ciclo del private equity en deal activity.

Higher gold prices alongside active buying have swelled central bank gold reserves: 2000 (China 0%, EM 6%, DM 11%), Pre-GFC (China 0%, EM 1%, DM 13%), Pre-Covid (China 3%, EM 5%, DM 12%), 2025 (China 6,5%, EM 10,5%, DM 19,5%). PE deal activity by strategy type 2014-2025E: peak en 2021 con $1,14trn, 2022 $1,06trn, 2023 $0,97trn, 2024 $0,75trn, 2025E barra mínima (dato parcial del año en curso). JPM titula que, conforme bajen los tipos, espera ver mejorar la actividad de PE.

Las reservas de oro de los bancos centrales han subido a niveles no vistos en décadas. China ha pasado del 0% del total reservas en 2000 al 6,5% en 2025. EM en general ha subido del 6% al 10,5%. Y DM —que históricamente ha mantenido reservas altas— está en 19,5%, el nivel más alto desde mediados de los 80. La interpretación de JPM es que esta tendencia de buying estructural es la nueva normalidad y va a continuar, lo cual sostiene precios del oro independientemente del ciclo de tipos de interés. Para inversores particulares, esto valida una asignación estratégica de 5-10% en oro físico o ETFs respaldados como cobertura permanente de monetary debasement.

El segundo panel muestra el ciclo reciente de actividad de deals en private equity. El peak fue 2021 ($1,14trn agregado, dominado por buyouts y growth), y 2022-2024 vio una contracción significativa hasta $0,75trn en 2024. La barra 2025E del gráfico es mínima, pero corresponde a dato parcial del año en curso (YTD), no a una medición anual completa; JPM titula el gráfico señalando que, conforme bajen los tipos, espera ver mejorar la actividad de deals. La conclusión operativa para selección de vintage: 2024-2025 vintage tienen viento de cola estructural — están entrando a precios deprimidos en un mercado que, según JPM, debería re-abrirse gradualmente. Históricamente, vintage post-recesión generan retornos superiores a vintage de peak (2019-2021 vintage probablemente tienen retornos forward por debajo del esperado).

Síntesis: ¿qué hacer con la cartera?

El LTCMA 2026 no propone una asignación específica, pero sus conclusiones sugieren ajustes claros respecto a una cartera "típica" 60/40 plain vanilla.

Primero, subir duración en renta fija. Con 10y US Treasury rentando 4,6% expected, capturar carry significativo es atractivo. La era de 0% yields ha terminado.

Segundo, reducir overweight USA en equity. JPM espera 6,7% USA vs 7,0% Global — la prima USA no compensa el riesgo de concentración. Una cartera 50% USA / 50% rest-of-world tiene mejor expected risk-adjusted return que una pesada en USA.

Tercero, expandir alternativos. 10-15% en una mezcla de private equity, private real estate, private credit y hedge funds Diversified mejora el risk-adjusted return total de la cartera por la prima de iliquidez y descorrelación.

Cuarto, asignar 5-10% a activos reales (oro, commodities, real estate listado). Los tres drivers estructurales (monetary debasement, central bank buying de oro, inflation persistente) son favorables a este bloque.

Quinto, ser táctico con los vintages de private equity. Comprometer capital ahora (2025-2026 vintage) aprovecha el ciclo bajista de deal pricing. Comprometer hace 3 años en 2021-vintage tiene retornos forward más mediocres.

La 30ª edición del LTCMA es coherente con el discurso que llevamos teniendo con clientes BISSAN: retornos forward esperados moderados, no exuberancia, gestión cuidadosa de la duración, diversificación más allá de stocks-bonds, y activos reales como pilar estructural ante un entorno macro de inflación persistente. La cartera "60/40 USA-heavy y olvídate" del último decenio ya no aplica. La que viene exige más estructura, más diversificación geográfica y de clases, y aceptar que parte del retorno vendrá de complejidad operativa (alternativos, private markets) que requiere selección.